Siempre tratamos de tener en cuenta varios criterios: la calidad funcional de los edificios, nuevos, antiguos y hasta “obsoletos”, su contribución a la ciudad y el entorno, otorgando rigor y proporcionalidad para su diseño.
Apostamos por la coexistencia, desde la fase inicial del proyecto, de una doble componente conceptual-teórica, tecnológica-constructiva, y por organizar el trabajo a partir de una realidad operativa perteneciente a un mundo sin fronteras.
El interés por emprender soluciones especificas para diferentes lugares, edificios ecosostenibles, el uso de tecnologías de ultima generación, la contención de costos de obra, y el empleo de todos los recursos disponibles del entorno con el fin de desarrollar una arquitectura capaz de estimular los sentidos de los usuarios.
La obra mínima, el hogar, el nido, la obra multifamiliar, el complejo, la micro escala y la macroescala, la diversidad de usos, espacios públicos o privados, abiertos o cerrados, en el paisaje o en la trama urbana, abarcando viviendas, cabañas, locales comerciales o industriales, religiosos, cementerios parque, monumentos, esculturas o murales, clubes sociales y deportivos y de campo, stands de muestras ocasionales.
Amamos la arquitectura, por todo lo fantástico, audaz y solemne que ha creado con sus formas concretas o abstractas, sugerentes y figurativas que cautivan nuestro espíritu y arrebatan nuestro pensamiento, escenario y auxilio de nuestra vida.
El enorme impacto que los edificios tienen en el entorno natural y en las futuras generaciones nos conmina a diseñarlos evitando derrochar recursos y reduciendo el impacto del hombre en el medio ambiente.